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Lima.— La familia peruana vuelve a ocupar un lugar especial durante septiembre. El Movimiento Nacional Pro Familia (MNPF) se viste nuevamente de rojo y blanco para acompañar y promover las diversas actividades que se desarrollan en distintas partes del país en reconocimiento a la importancia de la familia.

En junio de este año, el Perú dio un nuevo paso al establecer, mediante la Ley N.º 32671, el Mes de la Vida y la Familia, destinado a conmemorar la vida y la importancia de la familia como institución natural y fundamental de la sociedad. La norma dispone además que el Ministerio de Educación, los gobiernos regionales y los gobiernos locales impulsen las acciones correspondientes durante dicho mes.

La nueva legislación también derogó la Ley N.º 23466, que establecía el segundo domingo de septiembre como Día de la Familia.

Sin embargo, el segundo domingo de septiembre ha quedado marcado como una fecha tradicional en el calendario de numerosas comunidades, municipalidades y gobiernos regionales, donde se han venido promoviendo actividades de integración, reconocimiento y fortalecimiento de la familia a través de iniciativas institucionales, Acuerdos de Concejo y Ordenanzas locales.

Por ello, el Movimiento Nacional Pro Familia considera que septiembre representa una oportunidad para mantener viva esta tradición familiar, respetando el nuevo marco legal nacional y valorando las iniciativas que desde los gobiernos locales y regionales continúan colocando a la familia en el centro de sus actividades.

UNA TRADICIÓN QUE NO QUEREMOS PERDER La familia no puede reducirse a una fecha en el calendario. Es el primer espacio donde se aprende a amar, respetar, servir y asumir responsabilidades; es donde se forman generaciones y donde se construye buena parte del futuro de nuestra nación.

Por ello, el MNPF hace un llamado a las municipalidades, gobiernos regionales, instituciones educativas, organizaciones sociales y a todas las familias peruanas a continuar promoviendo actividades que fortalezcan los vínculos familiares y reconozcan su importancia para el desarrollo de nuestra sociedad.

Hoy tenemos una nueva oportunidad para unir dos grandes propósitos: celebrar la vida y la familia en junio, y mantener durante setiembre una tradición que muchas comunidades peruanas han hecho suya.

Porque las leyes pueden cambiar las fechas oficiales, pero ninguna ley puede borrar el profundo valor que la familia tiene en el corazón de los peruanos cada mes de setiembre desde hace 44 años.

Bogotá, Colombia. Un nuevo plan orientado a promover la restauración de valores y fortalecer la protección de los niños y las familias ha generado debate en Colombia, especialmente por las medidas propuestas para preservar principios considerados fundamentales para la sociedad.

La iniciativa plantea la necesidad de recuperar valores familiares y establecer mayores mecanismos de protección para la niñez, en un contexto marcado por intensas discusiones sobre educación, crianza y el papel de los padres en la formación de sus hijos. Según la información difundida por BibliaTodo, el documento ha provocado polémica precisamente por su intención de proteger a los menores y fortalecer a la familia.

El debate vuelve a poner sobre la mesa una pregunta fundamental: ¿quién debe tener la principal responsabilidad en la formación y educación de los niños? Para diversos sectores familiares, los padres deben conservar un papel central en las decisiones relacionadas con la crianza, los valores y la formación de sus hijos.

La discusión también refleja una creciente preocupación de sectores de la sociedad frente a los contenidos y políticas que pueden influir en la formación de las nuevas generaciones.

Más allá de las diferencias políticas o ideológicas, el desafío planteado es encontrar mecanismos que permitan garantizar que los niños crezcan en entornos seguros y que las familias cuenten con condiciones adecuadas para cumplir su responsabilidad formativa.

El caso colombiano podría convertirse así en un nuevo escenario de debate latinoamericano sobre familia, niñez, valores y responsabilidad parental, temas que continúan generando posiciones encontradas en distintos países de la región.

Colombia. El comunicador e influencer mexicano Samuel Adrián anunció que la Clínica de Género para Niños y Adolescentes de la Fundación Valle del Lili, en Colombia, habría dejado de brindar este tipo de atención especializada a menores de edad.

El anuncio se produce después de meses de controversia en torno al documental “Colombia: Fábrica de Niños Trans”, producido por Samuel Adrián junto a Somos Fundamento, en el que se cuestionan los tratamientos de transición de género aplicados a niños y adolescentes y se exponen testimonios y denuncias sobre sus posibles consecuencias.

El documental, estrenado inicialmente en diciembre de 2025 y posteriormente difundido de manera abierta, generó un intenso debate público en Colombia sobre la protección de los menores, el consentimiento, la responsabilidad médica y los límites de las intervenciones irreversibles durante la infancia.

UN DEBATE QUE LLEGÓ AL CONGRESO 
La controversia también ha trascendido al ámbito legislativo. El pasado 26 de agosto de 2026, una bancada provida del Congreso colombiano presentó el proyecto “Laura: niños no experimento”, denominado también “Ley Laura”, que busca prohibir las cirugías de cambio de sexo en menores de edad.

Los promotores de la iniciativa argumentan que el Estado debe reforzar la protección de niños y adolescentes frente a procedimientos que consideran irreversibles y cuestionan la suficiencia de la evidencia científica disponible.

SAMUEL ADRIÁN: “NO PODEMOS CALLAR” Samuel Adrián ha sostenido que su investigación busca poner en el centro del debate la protección de los menores y el derecho de los padres a conocer los riesgos asociados a determinados tratamientos.

Su activismo le ha generado además una controversia judicial en Colombia. En mayo de 2026, el comunicador denunció públicamente una orden de arresto y una multa relacionadas con el caso, mientras su defensa anunciaba acciones legales para responder a las acusaciones.

El anuncio del presunto cierre de la clínica vuelve a colocar en el centro de la discusión nacional una pregunta fundamental: ¿hasta dónde debe llegar la intervención médica en menores de edad cuando están en juego decisiones con posibles consecuencias permanentes?

El caso continúa generando posiciones encontradas y promete mantener abierto el debate sobre la protección de la niñez, la libertad de expresión, la responsabilidad médica y los derechos de los padres en Colombia.

ESTADOS UNIDOS.- La Asociación de Tenis Femenino (WTA) ha implementado una nueva política de elegibilidad que exige a las jugadoras del circuito profesional someterse, una sola vez, a una prueba genética del gen SRY como parte del proceso para competir en la categoría femenina.

La nueva normativa entró en vigor el pasado 21 de julio de 2026 y establece que la elegibilidad para participar en los torneos de la WTA será confirmada mediante este procedimiento. La prueba puede realizarse mediante una muestra de sangre o un hisopado, y busca determinar la presencia del gen SRY, asociado al desarrollo sexual masculino.

La WTA señala que el objetivo de la política es preservar la integridad del tenis profesional femenino y mantener condiciones de competencia justa para todas las participantes. Asimismo, la organización afirma que la normativa distingue entre sexo biológico e identidad de género únicamente para establecer los criterios de participación deportiva.

La aplicación de esta medida ya comenzó. La tenista Jessica Pegula confirmó en agosto que las pruebas genéticas empezaron durante el torneo de Cincinnati.

UN DEBATE QUE TRASCIENDE EL TENIS La decisión de la WTA ha generado un intenso debate internacional. Mientras algunas deportistas y sectores defensores de la categoría femenina consideran que establecer criterios biológicos contribuye a proteger la igualdad competitiva, organizaciones de derechos humanos y grupos vinculados a la defensa de personas trans han cuestionado la medida y solicitado su reconsideración.

La controversia se produce en un contexto más amplio de cambios en las políticas deportivas internacionales sobre la participación en categorías femeninas. La medida de la WTA se suma a políticas similares adoptadas recientemente por otros organismos deportivos.

La nueva política coloca nuevamente en el centro del debate una pregunta fundamental para el deporte femenino: cómo garantizar categorías de competencia basadas en criterios objetivos que permitan preservar la igualdad de oportunidades y la integridad de las competiciones.

Georgia, Estados Unidos. — El estado de Georgia mantiene en su legislación el reconocimiento de los niños por nacer como personas naturales, otorgándoles reconocimiento jurídico y determinadas protecciones legales durante su desarrollo en el vientre materno.

La legislación de Georgia establece expresamente que una persona natural comprende a todo ser humano, incluido un niño por nacer, y define al niño no nacido como un miembro de la especie humana en cualquier etapa de su desarrollo mientras se encuentre en el vientre materno.

Esta normativa forma parte de la Living Infants Fairness and Equality (LIFE) Act, aprobada en 2019. La legislación señala como política del estado reconocer a los niños por nacer como personas naturales y contempla, entre otros aspectos, su consideración en determinadas determinaciones poblacionales y tributarias.

El marco legal de Georgia también establece restricciones al aborto y contempla excepciones específicas, entre ellas los casos de embarazo ectópico y la extracción de un niño por nacer que haya fallecido espontáneamente.

UN MENSAJE QUE TRASCIENDE FRONTERAS El caso de Georgia vuelve a colocar en el debate público una pregunta fundamental: ¿qué protección jurídica debe recibir la vida humana antes del nacimiento?

Para quienes defienden la vida desde la concepción, este tipo de legislación representa un avance hacia el reconocimiento de que la dignidad y protección de la persona no deberían depender de su edad, tamaño o etapa de desarrollo.

La defensa de la vida comienza por reconocer que cada niño por nacer merece protección y una oportunidad para nacer.