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LIMA.- En plena segunda vuelta presidencial en Perú, las elecciones de 2026 se han convertido en un campo decisivo para los valores familiares y la defensa de la vida. Keiko Fujimori, líder del partido Fuerza Popular, ha centrado su campaña en la protección de la familia, reafirmando un compromiso con la vida desde la concepción y una visión clara sobre el género, que respeta los roles tradicionales y el entorno de los padres.


Por otro lado, la candidatura de Roberto Sánchez ha intentado posicionarse como una alternativa "profamilia", pero en la práctica, su discurso ha mostrado inconsistencias.

A pesar de prometer valores tradicionales, su pasado legislativo incluye propuestas que han generado controversia, como la posible flexibilidad de la educación sexual sin un enfoque equilibrado ni consenso con las familias. Este doble discurso ha sido ampliamente cuestionado, generando desconfianza entre quienes buscan un liderazgo firme en defensa de la vida.

En la situación actual, la ciudadanía se encuentra ante un dilema clave. Mientras Keiko Fujimori se presenta como garante de la familia y la vida, Roberto Sánchez debate entre su discurso y su historial político, dejando a muchos peruanos en la incertidumbre sobre cuál de los candidatos ofrece mayor coherencia y compromiso con los valores más arraigados de nuestra sociedad.

En plena segunda vuelta presidencial en Perú, las elecciones de 2026 se han convertido en una etapa crucial para la familia y la vida. Keiko Fujimori, líder de Fuerza Popular, ha adoptado una postura firme en defensa de la familia tradicional, la vida desde la concepción y una visión de género basada en los roles parentales. Su campaña resuena entre las familias cristianas, que ven en ella una garantía de valores sólidos.

En cambio, la candidatura de Roberto Sánchez, que busca presentarse como defensor de la familia, ha generado una profunda decepción entre las comunidades cristianas. A pesar de sus promesas, su historial legislativo revela contradicciones: ha promovido regulaciones que debilitaron la participación de los padres en la educación o abrieron espacios para la educación de género sin consenso.

Este doble rasero ha sido un engaño para muchos votantes, que confiaron en un discurso religioso, pero se han encontrado con un candidato ambivalente e incoherente.

Así, la decisión del electorado conlleva una responsabilidad histórica: elegir entre una opción que, si bien polarizante, mantiene coherencia con los valores familiares, y otra que, bajo una fachada profamilia, ha defraudado a quienes depositaron su confianza en ella.

En esta encrucijada, las familias peruanas deciden no solo su futuro político, sino también la integridad de sus principios más arraigados.

LIMA.- Ante las recientes declaraciones y el intento del candidato presidencial Roberto Sánchez de presentarse como defensor de la familia, expresamos nuestra profunda preocupación por la contradicción entre su discurso actual y las posiciones que ha sostenido públicamente en diversos momentos de su trayectoria política.


Consideramos que la defensa de la familia no puede limitarse a declaraciones de campaña o mensajes coyunturales dirigidos a ciertos sectores del electorado. La coherencia entre convicciones, propuestas y acciones es un elemento fundamental para quienes aspiran a dirigir el destino del país.

Durante los últimos años, Roberto Sánchez ha manifestado posiciones favorables a iniciativas que generan un amplio debate en la sociedad peruana, como el aborto, la educación sexual integral con enfoque de género y el reconocimiento legal de las uniones entre personas del mismo sexo.

Estos enfoques difieren sustancialmente de los principios que sostienen millones de peruanos que defienden la vida desde la concepción, el matrimonio entre un hombre y una mujer y el derecho preferente de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones.

Por ello, es legítimo que la ciudadanía se pregunte si el cambio de discurso presentado hoy responde a una convicción auténtica o a una estrategia electoral dirigida a captar el apoyo de los sectores conservadores y profamilia.

La ciudadanía merece transparencia. El país necesita candidatos que expresen claramente sus posiciones y que no adapten sus principios a las circunstancias políticas del momento.

La confianza pública se construye con coherencia, no con mensajes contradictorios.

Hacemos un llamado a los votantes a analizar cuidadosamente la trayectoria, las declaraciones, las propuestas y las alianzas políticas de cada candidato antes de emitir su voto. Una decisión informada fortalece la democracia y permite elegir autoridades que representen auténticamente los valores que dicen defender.

Finalmente, reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de la vida, la familia y las libertades fundamentales de los padres, principios que consideramos esenciales para el desarrollo integral de nuestra nación.

LIMA.- El Movimiento Nacional Pro Familia hizo pública su Declaración Oficial N° 003-2026-MNPF, mediante la cual expresa su posición institucional en la próxima segunda vuelta electoral e insta a la ciudadanía a evaluar cuidadosamente las propuestas y la trayectoria de los candidatos antes de emitir su voto.


La organización reafirmó su compromiso con la defensa de la vida, la familia y las libertades fundamentales, señalando que la vida humana debe ser protegida desde la concepción hasta la muerte natural, y que la familia, fundada en la unión entre un hombre y una mujer, constituye la célula fundamental de la sociedad.

Asimismo, expresó su preocupación por aquellas propuestas políticas que promueven el aborto, las uniones civiles entre personas del mismo sexo y otras iniciativas que, según su criterio, debilitan el papel de la familia en la formación de las futuras generaciones.

En el documento, el Movimiento Nacional Pro Familia sostiene que la ciudadanía debe informarse responsablemente sobre las posiciones de los candidatos en temas relacionados con la vida, la familia, la libertad religiosa, la libertad de conciencia y el derecho preferente de los padres a educar a sus hijos.

Como parte de su evaluación política, la organización considera que el candidato Roberto Sánchez no reúne las condiciones para representar los principios promovidos por la institución, argumentando que sus posturas sobre la vida, la familia y el matrimonio son incompatibles con los valores que defiende el movimiento.

Finalmente, el Movimiento Nacional Pro Familia exhortó a la ciudadanía a participar activamente en el proceso democrático, priorizando la protección de la vida, el fortalecimiento de la familia y el respeto a las libertades fundamentales. Asimismo, reiteró su compromiso de seguir trabajando por la promoción y defensa de la familia y por la construcción de una sociedad basada en el respeto a la dignidad humana y el bien común.

"Por la Familia y la Vida", concluye el comunicado emitido por la organización.

LIMA.- Carlos Linares, líder del Movimiento Nacional Pro Familia, expresó sus dudas al candidato presidencial Roberto Sánchez, señalando que su postura no responde a razones personales, sino a una evaluación de sus declaraciones y posiciones públicas a lo largo de su trayectoria política.


"No es nada personal, pero no creo nada en el candidato Roberto Sánchez", afirmó, indicando que la confianza ciudadana debe basarse en hechos y no solo en discursos de campaña.

Linares agregó: "El candidato Roberto Sánchez, en todas las entrevistas que ha dado, ha sido enfático en su apoyo al aborto, la despenalización de la marihuana y ha expresado su respaldo a las uniones civiles entre personas del mismo sexo. De ninguna manera voy a creer que hoy se presenta como un candidato pro familia, porque no lo es".

Asimismo, sostuvo que los peruanos tienen derecho a saber con claridad cuál ha sido la verdadera posición de los candidatos sobre temas fundamentales para el país y a evaluar la coherencia entre lo que han defendido en el pasado y lo que afirman hoy.

El Movimiento Nacional Pro Familia reiteró en un comunicado su compromiso con la promoción de una participación electoral informada y responsable, e instó a la ciudadanía a analizar las propuestas, los antecedentes y las acciones concretas de quienes aspiran a ejercer el máximo poder judicial del país.

Finalmente, exhortó a los votantes a emitir un voto consciente, basado en la trayectoria y los hechos de cada candidato, recordando que el futuro del país depende de decisiones tomadas con responsabilidad y convicción.

LIMA.- La reciente difusión de imágenes de Roberto Sánchez participando en reuniones de oración con grupos evangélicos ha generado interrogantes entre muchos ciudadanos que valoran la coherencia entre la fe que profesan y las posturas que defienden en la vida pública.


Más allá de los gestos religiosos, cabe recordar que los votantes tienen el derecho y el deber de examinar la trayectoria política de quienes aspiran a gobernar el país. Para muchos sectores cristianos y provida, es particularmente relevante conocer la posición de los candidatos en temas como la familia, el matrimonio y la defensa de la vida.

En ese contexto, diversos ciudadanos han manifestado su preocupación por las posturas que Roberto Sánchez ha mantenido respecto al reconocimiento legal de las uniones entre personas del mismo sexo. Consideran que estas posturas son incompatibles con la concepción de matrimonio y familia que millones de peruanos sostienen desde sus convicciones religiosas y culturales.

La participación en actos de oración merece respeto. Sin embargo, la fe no puede utilizarse como un simple recurso de campaña ni como un mecanismo para evitar el debate sobre las propuestas y la trayectoria de un candidato. Los votantes merecen transparencia y coherencia.

Perú necesita ciudadanos informados que evalúen a sus candidatos no solo por sus palabras o fotografías, sino también por las decisiones, iniciativas y posturas que han defendido a lo largo de su trayectoria política. Al final, son los hechos los que permiten conocer con claridad los valores que realmente representa cada candidato.