Nashville, Estados Unidos.— Una decisión adoptada por las escuelas KIPP Nashville vuelve a poner en el centro del debate la libertad religiosa, los derechos de los padres y los contenidos que se presentan a los niños en las aulas.
La institución educativa retiró de su currículo determinados libros y materiales que podrían entrar en conflicto con la legislación de Tennessee sobre el consentimiento y los derechos de los padres. La medida se produce después del caso del maestro cristiano Eric Rivera, quien había solicitado una adaptación por motivos religiosos para no ser quien leyera a sus alumnos de primer grado un libro que promovía el matrimonio entre personas del mismo sexo.
Rivera había propuesto una alternativa: que otro docente leyera el material mientras él permanecía en el aula. Sin embargo, inicialmente fue advertido por la dirección del centro de que debía seguir íntegramente el currículo y utilizar los materiales establecidos. Posteriormente fue apartado de su aula de primer grado y trasladado a otras funciones.
El caso fue llevado ante First Liberty Institute, organización que sostuvo que la situación podía afectar las protecciones legales relacionadas con la libertad religiosa y la obligación de realizar adaptaciones razonables para los trabajadores. Finalmente, la escuela acordó limpiar el expediente de Rivera y permitir que los docentes puedan solicitar que otro empleado lea determinados materiales que entren en conflicto con sus convicciones religiosas.
Ahora, KIPP Nashville ha dado un paso adicional al retirar diversos libros y materiales que podrían contravenir las disposiciones de Tennessee relacionadas con el consentimiento de los padres. Para quienes defienden la libertad religiosa y el derecho preferente de los padres a decidir sobre la formación moral de sus hijos, el caso constituye una señal de que las instituciones educativas deben actuar con mayor respeto hacia la diversidad de convicciones de las familias.
UN DEBATE QUE TRASCIENDE LAS AULAS El caso de Nashville reabre una pregunta fundamental: ¿hasta dónde puede llegar una institución educativa al imponer determinados contenidos cuando estos entran en conflicto con las convicciones religiosas de docentes y familias? La educación de los niños no solamente involucra conocimientos académicos. También comprende valores, formación moral y contenidos relacionados con la concepción de la familia y las relaciones humanas.
La decisión de KIPP Nashville representa, por ello, un nuevo episodio dentro del creciente debate en Estados Unidos sobre libertad religiosa, derechos parentales y contenidos educativos relacionados con sexualidad y familia.
Desde una perspectiva provida y profamilia, este caso refuerza la importancia de que los padres sean escuchados y puedan participar activamente en las decisiones que afectan la formación de sus hijos. La educación de nuestros hijos no puede estar separada del derecho de los padres a conocer, evaluar y participar en aquello que se enseña en las aulas.
Fuente: BibliaTodo / Decision Magazine – Billy Graham Evangelistic Association.





