ESTADOS UNIDOS.- Durante su intervención ante la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó fuertes cuestionamientos contra organismos de la ONU y defendió la soberanía de las naciones frente a lo que calificó como intentos de establecer estructuras de control global.
Uno de los momentos centrales de su discurso fue su cuestionamiento a la atención que, según sostuvo, organismos internacionales prestan a las políticas estadounidenses relacionadas con menores y a las medidas de su administración frente a tratamientos de transición de género en niños y adolescentes.
Trump sostuvo además que resulta inaceptable que funcionarios vinculados a los derechos humanos cuestionen las políticas de Estados Unidos mientras, a su juicio, existe una insuficiente respuesta internacional frente a la persecución que sufren cristianos en diferentes partes del mundo.
“NO HAY UN GOBIERNO GLOBAL”
Otro de los ejes de su intervención fue la defensa de la soberanía nacional. Trump afirmó categóricamente que “no hay un gobierno global” y manifestó su oposición a la creación de mecanismos internacionales que, según su posición, puedan limitar la capacidad de los Estados para tomar sus propias decisiones.
Asimismo, rechazó la posibilidad de establecer impuestos globales y cuestionó el funcionamiento de organismos internacionales como la Corte Penal Internacional.
LA PERSECUCIÓN DE CRISTIANOS EN EL CENTRO DEL DEBATE
Asimismo, rechazó la posibilidad de establecer impuestos globales y cuestionó el funcionamiento de organismos internacionales como la Corte Penal Internacional.
LA PERSECUCIÓN DE CRISTIANOS EN EL CENTRO DEL DEBATE
Trump también puso sobre la mesa la situación de los cristianos perseguidos en distintas regiones del mundo, reclamando mayor atención internacional frente a estos casos.
Su intervención vuelve a colocar la libertad religiosa y la protección de las comunidades cristianas dentro de un debate internacional que trasciende las fronteras de Estados Unidos.
UN DEBATE QUE TRASCIENDE LAS FRONTERAS
Su intervención vuelve a colocar la libertad religiosa y la protección de las comunidades cristianas dentro de un debate internacional que trasciende las fronteras de Estados Unidos.
UN DEBATE QUE TRASCIENDE LAS FRONTERAS
Las declaraciones del mandatario estadounidense se producen en un contexto internacional marcado por fuertes controversias sobre las políticas educativas, los derechos de los padres, los tratamientos relacionados con la transición de género en menores y el alcance de las instituciones internacionales.
La discusión también continúa dentro de Estados Unidos. Associated Press informó esta semana que al menos seis grandes hospitales han alcanzado acuerdos con el Departamento de Justicia estadounidense para dejar de proporcionar determinados tratamientos de afirmación de género a menores, en medio de un intenso debate político, jurídico y médico.
Más allá de las posiciones enfrentadas, el discurso ante la ONU vuelve a colocar una pregunta fundamental en el escenario internacional: ¿hasta dónde pueden llegar los organismos internacionales en asuntos que involucran la soberanía de los Estados, la educación, la familia y las decisiones relacionadas con los menores?
La discusión también continúa dentro de Estados Unidos. Associated Press informó esta semana que al menos seis grandes hospitales han alcanzado acuerdos con el Departamento de Justicia estadounidense para dejar de proporcionar determinados tratamientos de afirmación de género a menores, en medio de un intenso debate político, jurídico y médico.
Más allá de las posiciones enfrentadas, el discurso ante la ONU vuelve a colocar una pregunta fundamental en el escenario internacional: ¿hasta dónde pueden llegar los organismos internacionales en asuntos que involucran la soberanía de los Estados, la educación, la familia y las decisiones relacionadas con los menores?





