ESPAÑA.- La Asociación de Tenis Femenino (WTA) ha anunciado la implementación de una nueva política de elegibilidad que obligará a todas las jugadoras a someterse, de una vez por todas, a una prueba genética de determinación del sexo como requisito para competir en la categoría femenina.
La evaluación se centrará en la detección del gen SRY, asociado al desarrollo biológico masculino. Con esta decisión, la WTA se une a otras organizaciones deportivas internacionales que han adoptado criterios basados en el sexo biológico con el fin de preservar la igualdad de condiciones en las competiciones femeninas. Según la entidad, la medida busca proteger la integridad del deporte, respetando la dignidad y la privacidad de todas las atletas mediante protocolos de confidencialidad.
La nueva normativa sustituye al sistema anterior, que permitía a las atletas transgénero competir bajo ciertos requisitos hormonales. Según la WTA, la actualización responde a la necesidad de establecer reglas claras y uniformes sobre la elegibilidad para la categoría femenina.
La decisión ha generado un amplio debate internacional. Si bien diversos sectores consideran que fortalece la equidad competitiva y protege el deporte femenino, otros han expresado su preocupación por el posible impacto de estas medidas en los atletas transgénero e intersexuales, planteando interrogantes desde la perspectiva de los derechos humanos.
La decisión de la WTA marca un nuevo capítulo en el debate sobre cómo equilibrar la inclusión con la equidad en el deporte de alto rendimiento, un debate que continúa evolucionando a nivel internacional.





