IRLANDA DEL NORTE.- Un nuevo caso relacionado con la libertad religiosa y de expresión genera debate en el Reino Unido. El pastor jubilado Clive Johnston, de 77 años, fue condenado tras predicar un mensaje basado en el versículo bíblico Juan 3:16 frente al hospital Causeway Hospital, en Irlanda del Norte.
Según los reportes, el pastor realizó una breve predicación al aire libre en 2024 dentro de una denominada “zona de acceso seguro”, establecida alrededor de centros donde se practican abortos. Aunque durante el mensaje no se mencionó el aborto ni se exhibieron pancartas o símbolos de protesta, las autoridades consideraron que la actividad podía influir en quienes acudían al lugar.
El caso ha despertado preocupación entre organizaciones cristianas y defensores de la libertad religiosa, quienes consideran que se estaría restringiendo el derecho a predicar públicamente el Evangelio. El Christian Institute, entidad que respalda al pastor, calificó el proceso como un precedente alarmante para la libertad de conciencia y expresión en espacios públicos.
Durante la intervención policial, registrada en video, los agentes solicitaron al pastor que compartiera el Evangelio en otro lugar fuera de la zona protegida. Johnston mantuvo una actitud pacífica y cooperativa, reiterando su compromiso con la predicación de la Palabra de Dios.
Este hecho se suma a otros casos recientes en Reino Unido donde creyentes cristianos han enfrentado sanciones por orar, predicar o expresar públicamente su fe cerca de clínicas de aborto, generando un amplio debate sobre los límites entre la legislación vigente y las libertades fundamentales.
“Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres” (Hechos 5:29), continúa siendo un mensaje que inspira a muchos creyentes a mantenerse firmes en la proclamación del Evangelio, aun en medio de tiempos de oposición.





