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LIMA, PERÚ. La reactivación de la propuesta del Sistema Nacional de Cuidados abre un nuevo debate sobre el rumbo de las políticas públicas vinculadas a la familia, la responsabilidad del Estado y el papel de los hogares en el cuidado de sus integrantes.

Aunque atender a niños, personas adultas mayores, personas con discapacidad y ciudadanos en situación de dependencia constituye una necesidad legítima, resulta indispensable examinar con rigor el contenido, los objetivos y los mecanismos de implementación de esta iniciativa.

¿QUÉ HAY DETRÁS DEL SISTEMA NACIONAL DE CUIDADOS?

La preocupación no radica en brindar asistencia a quienes necesitan cuidados, sino en determinar qué orientación normativa e institucional tendrá el sistema, qué responsabilidades asignará al Estado y a las familias, y bajo qué principios se desarrollará.

La documentación oficial del Ministerio de la Mujer vincula la construcción del Sistema Nacional de Cuidados con la Política Nacional de Igualdad de Género aprobada en 2019. Entre sus objetivos figuran la corresponsabilidad entre el Estado, el sector privado, la comunidad y las familias, así como la prestación de servicios de cuidado y la protección de quienes realizan estas labores.

Este antecedente hace necesario esclarecer cómo se adecuará la propuesta al nuevo marco legal. .

LA LEY N.° 32535 EXIGE UNA ADECUACIÓN NORMATIVA

La Ley N.° 32535, publicada el 24 de diciembre de 2025, establece el marco de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres y dispone sustituir la Política Nacional de Igualdad de Género por una nueva política bajo esa denominación. También establece la adecuación de las políticas, estrategias, planes, programas y proyectos de las instituciones públicas. .

En este contexto, corresponde preguntar a las autoridades:

- ¿Cuál es el estado actual del proyecto del Sistema Nacional de Cuidados y qué documento sustenta su nueva presentación? - ¿Cómo se garantizará su adecuación a la Ley N.° 32535? 
- ¿Qué disposiciones concretas regularán la participación del Estado, las familias y otros actores? 
- ¿Qué presupuesto requerirá y cuáles serán sus mecanismos de supervisión y evaluación?
 - ¿Se publicarán los documentos técnicos y se abrirá un espacio de participación ciudadana antes de adoptar decisiones?

Estas preguntas requieren respuestas documentadas, no simples declaraciones.

LA FAMILIA DEBE SER PARTE DE LA SOLUCIÓN

El cuidado de los integrantes de una familia demanda solidaridad, responsabilidad y, cuando sea necesario, servicios públicos adecuados. Sin embargo, cualquier política en esta materia debe reconocer el papel de las familias, respetar sus derechos y evitar imponer modelos únicos de organización familiar.

La corresponsabilidad no debe convertirse en una justificación para desconocer la autonomía familiar ni para introducir disposiciones que no hayan sido debidamente explicadas, debatidas y fundamentadas.

Por ello, es necesario distinguir entre la legítima atención a las personas dependientes y las decisiones ideológicas o normativas que pudieran incorporarse a través de su implementación.

EXIGENCIAS A LAS AUTORIDADES

Se requiere que el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables:

1. Haga pública la documentación actualizada del proyecto, sus fundamentos y sus objetivos. 
2. Explique su compatibilidad con la Ley N.° 32535 y las medidas adoptadas para cumplir sus disposiciones. 
3. Garantice transparencia y participación ciudadana, incluyendo a las familias, especialistas y organizaciones de la sociedad civil. 
4. Precise los costos, responsabilidades y mecanismos de evaluación, para que la ciudadanía pueda fiscalizar sus resultados.

La discusión no debe reducirse a aceptar o rechazar el cuidado como necesidad social. 

El debate fundamental consiste en conocer qué política se propone, cómo se aplicará y cuáles serán sus efectos jurídicos, sociales y familiares.

La protección de las personas vulnerables y el respeto a las familias no son objetivos incompatibles. Las políticas públicas deben demostrar, con normas claras, transparencia y resultados verificables, que pueden atender ambas responsabilidades.

¡Las familias peruanas tienen derecho a conocer qué decisiones se toman en su nombre!

BRASIL.— La segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil coloca nuevamente en el centro del debate nacional factores que van más allá de la economía: la fe, los valores familiares, la seguridad, la identidad cultural y la visión de país.

La primera vuelta dejó un escenario altamente competitivo entre Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva, evidenciando la profunda división política de la sociedad brasileña y la importancia que tendrán los electores que aún no han definido su decisión.

Uno de los elementos que adquiere especial relevancia es el papel de las comunidades evangélicas, particularmente por su creciente presencia social y política. La defensa de la familia, la protección de la vida, la libertad religiosa y otros valores conservadores forman parte del debate electoral y tienen una influencia significativa en diversos sectores de la población.

Sin embargo, el voto religioso no constituye un bloque uniforme. Las preocupaciones económicas, la seguridad ciudadana, el empleo y las condiciones de vida también serán determinantes para millones de brasileños al momento de acudir a las urnas.

El escenario brasileño trasciende sus fronteras. América Latina observa con atención una elección en la que fe, familia, economía y poder político convergen en una disputa que puede tener importantes repercusiones regionales.

Más allá de quién resulte vencedor, Brasil vuelve a mostrar que el elector no decide únicamente desde el bolsillo. También vota desde sus convicciones, sus valores, su identidad, sus preocupaciones familiares y su visión del futuro.

La experiencia brasileña representa, por ello, un importante llamado de atención para América Latina: la defensa de la familia, la libertad, la vida y los valores ciudadanos forman parte del debate democrático y de las decisiones que definirán el rumbo de nuestras sociedades.

BRASIL.– El exfutbolista de la selección brasileña Daniel Alves, quien en los últimos años ha desarrollado una faceta como predicador evangélico, hizo público su respaldo al candidato presidencial Flávio Bolsonaro (Partido Liberal) de cara a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil.

A través de un video difundido en sus redes sociales, Alves vinculó su decisión con una orientación de carácter religioso y afirmó que el nombre y el número de Flávio Bolsonaro habían sido puestos en su corazón por el “Espíritu Santo”.

“Estoy haciendo política, la política de la obediencia”, manifestó el exjugador, quien también hizo referencia a un pasaje bíblico sobre el gobierno de los justos y sostuvo que Brasil necesita un tiempo de “cambio” y “transformación”.

En su mensaje, Alves llamó además a los brasileños a mantenerse unidos para alcanzar la transformación que, según expresó, necesita el país. El exfutbolista ya había manifestado públicamente su respaldo a Jair Bolsonaro durante las elecciones presidenciales de 2022.

El pronunciamiento se produce luego de la primera vuelta de las elecciones de 2026, en la que Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva avanzaron a la segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre.

El respaldo de Alves se suma a otras manifestaciones públicas de apoyo provenientes de figuras del ámbito religioso, deportivo y artístico durante la campaña electoral brasileña.

ESTADOS UNIDOS.- Ciudadanos y organizaciones pro vida y pro familia alzan su voz durante las negociaciones de una futura Convención sobre Crímenes de Lesa Humanidad

Más de 140 mil personas han firmado una petición internacional dirigida a representantes de Estados Unidos ante las Naciones Unidas para solicitar que, durante las negociaciones de una futura Convención sobre la Prevención y el Castigo de los Crímenes de Lesa Humanidad, se preserve la seguridad jurídica en torno al concepto de “género” y no se incorporen términos que, según los promotores, podrían generar consecuencias para las familias y ciudadanos que sostienen posiciones provida y profamilia.

La iniciativa, impulsada por CitizenGO, está dirigida al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio; al embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz; y a la delegación estadounidense ante Naciones Unidas. La campaña plantea que se mantenga como referencia la definición contenida en el artículo 7.3 del Estatuto de Roma, que establece que el término “género” se refiere a los sexos masculino y femenino dentro del contexto de la sociedad.

Los promotores también expresan preocupación por la incorporación de nuevos términos y conceptos jurídicos relacionados con el género, argumentando que deben existir definiciones claras y precisas para evitar interpretaciones que puedan afectar la libertad de expresión, la libertad religiosa y el derecho de las familias a participar en el debate público.

UN DEBATE INTERNACIONAL QUE AÚN ESTÁ EN NEGOCIACIÓN

Es importante precisar que la futura convención todavía no ha sido aprobada ni se encuentra vigente. Actualmente, los Estados miembros de Naciones Unidas continúan negociando su contenido. Por ello, la campaña busca influir en el proceso de elaboración del futuro instrumento internacional y no responde a un tratado que ya haya establecido una nueva definición jurídica de género.

La movilización de más de 140 mil ciudadanos evidencia, sin embargo, la preocupación existente entre sectores provida y profamilia frente a posibles cambios en el lenguaje jurídico internacional y sus eventuales repercusiones en las legislaciones y políticas públicas de los diferentes países.

LA FAMILIA Y LA DIGNIDAD HUMANA EN EL CENTRO DEL DEBATE

Para el movimiento profamilia, el debate internacional debe desarrollarse respetando la dignidad de toda persona, pero también reconociendo el derecho de las familias y ciudadanos a defender sus convicciones, participar en el debate democrático y expresar sus posiciones sin temor a ser criminalizados.

La discusión sobre el significado jurídico de “género” trasciende una cuestión meramente terminológica. Involucra aspectos relacionados con la familia, la educación, la libertad religiosa, la libertad de conciencia y la protección de los derechos fundamentales.

Desde una perspectiva cristiana, además, la defensa de la familia parte de la convicción de que el ser humano posee una dignidad inherente y que hombres y mujeres forman parte del orden de la creación establecido por Dios.

UN LLAMADO A PERMANECER INFORMADOS Y VIGILANTES

La campaña internacional constituye un llamado a las organizaciones y ciudadanos comprometidos con la defensa de la familia a mantenerse informados sobre las negociaciones internacionales y sus posibles efectos en las legislaciones nacionales.

Más de 140 mil firmas representan una señal de que existe un sector de la sociedad civil dispuesto a participar activamente en este debate y a defender, por las vías democráticas, sus convicciones sobre la familia, la vida, la libertad y la dignidad humana.

La defensa de la familia también se libra en el ámbito internacional. La sociedad civil tiene derecho a informarse, participar y hacer escuchar su voz.

LIMA.- La jornada electoral municipal y regional deja como uno de sus principales resultados preliminares un escenario altamente competitivo en Lima. Renovación Popular habría obtenido una victoria ajustada en la capital, mientras que la mayoría de regiones del país se encaminaría a una segunda vuelta.

De acuerdo con los resultados difundidos tras la jornada electoral, la disputa por Lima habría sido especialmente estrecha, reflejando la fuerte competencia entre las principales fuerzas políticas.

Asimismo, la mayoría de regiones iría a segunda vuelta, lo que abre una nueva etapa de definición electoral en diversas jurisdicciones del país. Otro de los escenarios que genera expectativa es la situación de la Municipalidad Metropolitana de Lima, ante la posición expresada por Rafael López Aliaga respecto a su eventual asunción del cargo y las acciones que podría emprender ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE).

UN NUEVO MAPA POLÍTICO Los resultados preliminares configuran un nuevo escenario político nacional. En varias regiones, los ciudadanos deberán volver a las urnas para definir a sus próximas autoridades.

Las próximas semanas serán decisivas para las organizaciones políticas y para los electores, quienes tendrán la responsabilidad de evaluar las propuestas y antecedentes de los candidatos que disputarán las segundas vueltas.

La jornada electoral marca así el inicio de una nueva etapa política para el país, en la que la participación ciudadana y la vigilancia del proceso electoral serán fundamentales.