Buenos Aires, Argentina.— El Gobierno del presidente Javier Milei formalizó la adhesión de Argentina al Consenso de Ginebra sobre Salud de la Mujer y Fortalecimiento de la Familia, declaración internacional que sostiene que no existe un derecho internacional al aborto y reconoce la soberanía de cada Estado para establecer su propia legislación en esta materia.
La decisión representa un nuevo posicionamiento internacional del Ejecutivo argentino en materia de vida, familia y salud, al sumarse a una iniciativa respaldada por más de 40 países y promovida originalmente durante los gobiernos de Donald Trump y Jair Bolsonaro.
La adhesión, sin embargo, no modifica por sí misma la Ley 27.610, vigente en Argentina desde 2021, que establece el régimen de interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 14.
El acto de formalización contó con la presencia del embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, y de Bethany Kozma, funcionaria del Gobierno estadounidense. La incorporación de Argentina al Consenso ha generado críticas de organizaciones que defienden el aborto legal, mientras que sectores provida consideran que constituye una señal política relevante en favor de la soberanía nacional y del derecho de los Estados a legislar sobre esta materia.
El Consenso de Ginebra plantea, entre otros principios, que no existe un derecho internacional al aborto y que los Estados conservan la facultad de determinar sus propias políticas y leyes relacionadas con la salud, la maternidad y la protección de la vida.
La adhesión argentina abre así un nuevo capítulo en el debate internacional sobre el aborto y refuerza la presencia de países que sostienen que las decisiones sobre esta materia deben permanecer dentro de las competencias soberanas de cada Estado.
Argentina se suma al Consenso de Ginebra y reafirma que las políticas sobre el aborto deben ser determinadas soberanamente





