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LIMA.- La Semana Santa, según la religión católica, es el período sagrado que abarca desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección. En este período, el cristianismo se vive intensamente, ya que en estas fechas se conmemoran la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.

Esta conmemoración se vive de manera muy similar en muchas partes del mundo, pero no exactamente igual, pues la vestimenta y las costumbres varían según el lugar. Una de las costumbres más comunes es la representación del Vía Crucis, que es una dramatización de la pasión y muerte de Jesús. Otra es la quema de Judas, que consiste en quemar un muñeco hecho por la comunidad con diversos materiales, para castigar al apóstol traidor.

A diferencia del catolicismo, las iglesias evangélicas no tienen un programa tradicional de celebración de la Pascua, sin embargo, está vinculada a la evangelización, la reflexión y la celebración de la resurrección de Cristo.

No celebramos la Cuaresma ni la Semana Santa en penitencia, ni nos privamos de comer ningún alimento, ya que esto es una tradición. La Biblia no establece tal celebración, pero forma parte de las costumbres y concepciones religiosas de los pueblos.

Creemos que el sacrificio de Cristo trae gozo, redención y bendición a nuestra tierra, y sostenemos que la expiación de Jesús, mediante su sacrificio en la Cruz del Calvario, trajo la salvación a la humanidad. Jesús tenía un propósito muy claro en la Tierra; conocía su misión. Para él no fue una tragedia, ni mucho menos dolor, sino todo lo contrario: sabía que su sacrificio representaba la salvación de la humanidad. Por eso la Biblia dice: «Vino el suyo, pero los suyos no lo recibieron». Jesús tenía claro su propósito en la Tierra,

Y para ello tuvo que morir en la cruz y resucitar al tercer día. Creemos en la resurrección de Cristo, ahí radica la base de la fe cristiana, que él resucitó, que su nombre es un nombre sobre todos los nombres, aunque hoy algunos "eruditos" quieran cuestionar ese acto de resurrección, tenemos la firme convicción, en ella basamos nuestra fe y creencia en la resurrección al tercer día, de que la tumba está vacía y que él está sentado a la diestra de Dios Padre.

BRASIL.- Los recientes acontecimientos protagonizados por la parlamentaria Fabiana Bolsonaro se originaron tras una intervención pública en la que expresó una postura crítica respecto a temas vinculados a la identidad de género. Durante dicha exposición, la legisladora realizó una acción simbólica que fue interpretada por diversos sectores como ofensiva, lo que desató una inmediata controversia en la esfera política y mediática.

A partir de este hecho, representantes del Partido Socialismo y Libertad (PSOL) y sectores afines optaron por presentar denuncias y trasladar la controversia al ámbito judicial, generando cuestionamientos sobre el uso de estos mecanismos frente a posiciones ideológicas distintas.

La situación ha abierto un intenso debate en la opinión pública brasileña, no solo por el contenido del discurso inicial, sino también por la respuesta de sus adversarios políticos. Diversas voces han señalado que este tipo de acciones podría interpretarse como un intento de desplazar el debate del terreno democrático —basado en argumentos y propuestas— hacia escenarios de presión política y mediática.

Analistas consideran que el tratamiento de temas sensibles como la familia, la identidad y las políticas públicas requiere espacios de discusión abiertos, donde prime el intercambio de ideas por encima de la descalificación o la judicialización de opiniones.

En ese contexto, se advierte la necesidad de fortalecer una cultura democrática que priorice el diálogo, la tolerancia y el respeto por la pluralidad de pensamientos, especialmente en momentos en que la sociedad enfrenta debates complejos y de alto impacto social.

El desarrollo de estos hechos continúa generando reacciones en distintos sectores, evidenciando la tensión existente en torno a los límites entre la libertad de expresión y las denuncias por posibles actos discriminatorios.

LIMA.- En el marco del debate presidencial de cara a las Elecciones Generales de 2026, la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, presentó una serie de propuestas destinadas a transformar el sistema educativo nacional, destacando entre ellas la eliminación de lo que denominó "ideología de género" en la educación pública.


Durante su participación en el bloque de Educación, la candidata anunció que, de llegar al gobierno, impulsará una "revolución educativa" centrada en valores, infraestructura y calidad académica, estableciendo como uno de sus principales compromisos la revisión del contenido educativo actual.

Propuesta educativa integral

Entre las principales medidas anunciadas se encuentran:

Eliminación de la ideología de género del sistema educativo nacional. Construcción de 2.000 nuevas escuelas en todo el país.

Remodelación de aproximadamente 3.000 instituciones educativas existentes.

Entrega de kits escolares (botas, zapatos y mochilas) a estudiantes de escuelas públicas.

Fortalecimiento de la educación cívica y la enseñanza del idioma inglés.

Promoción del deporte escolar, incluyendo la construcción de infraestructura deportiva.

Reactivación de los programas de alimentación escolar, con énfasis en la lucha contra la anemia infantil.

Como explicó el candidato, estas medidas buscan no solo mejorar la calidad educativa, sino también garantizar condiciones adecuadas para el desarrollo integral de los estudiantes peruanos.

Enfoque en valores y formación

Fujimori señaló que su propuesta educativa busca recuperar principios fundamentales en la formación de los escolares, promoviendo una educación basada en valores, disciplina y desarrollo integral.

Asimismo, enfatizó la necesidad de que el sistema educativo responda a las demandas de las familias peruanas, señalando que su propuesta refleja los sentimientos de amplios sectores de la población respecto al contenido educativo.

Infraestructura y apoyo a la economía local

Otro punto destacado de su plan es la construcción de nuevas escuelas y la mejora de la infraestructura existente, que se acompañaría de la producción de materiales escolares a través de micro y pequeñas empresas (mypes), generando así un impacto positivo en la economía local.

Contexto electoral

Estas propuestas se presentaron en el contexto del debate presidencial organizado por el Jurado Nacional Electoral, en el que los candidatos han estado presentando sus planes de gobierno pocas semanas antes de las elecciones.

La propuesta de eliminar la ideología de género se posiciona como uno de los ejes centrales de su campaña en materia educativa, generando diversas reacciones en la esfera política y social.

Lisboa, Portugal. - El Parlamento de Portugal ha aprobado una medida que prohíbe la realización de tratamientos de cambio de sexo en menores, generando un amplio debate en la comunidad internacional sobre la protección de la infancia y los límites de las intervenciones médicas en las primeras etapas del desarrollo.


La normativa establece restricciones a los procedimientos médicos relacionados con la transición de género en personas menores de 18 años, priorizando —según sus promotores— el principio de precaución y la protección integral de los menores.

Diversos sectores han reaccionado a esta decisión. Por un lado, los grupos que apoyan la medida señalan que se trata de una acción destinada a proteger la salud física y emocional de los menores, evitando decisiones irreversibles a una edad temprana.

Por otro lado, las organizaciones defensoras de los derechos humanos han expresado su preocupación por el posible impacto en los adolescentes que experimentan disforia de género.

Este tipo de regulación se suma a un creciente debate mundial en torno a las políticas públicas relacionadas con la identidad de género, la salud infantil y los derechos fundamentales. Países de diferentes regiones del mundo han estado revisando sus marcos legales y protocolos médicos en esta materia.

La decisión del Parlamento portugués podría influir en debates legislativos similares en otros países, sentando un precedente en el tratamiento de estas cuestiones en Europa y más allá.

Sobre el contexto internacional: El debate sobre los tratamientos de transición de género en menores ha cobrado relevancia en los últimos años, con posturas divididas entre quienes priorizan el acceso a los tratamientos como un derecho y quienes enfatizan la necesidad de mayores garantías médicas y éticas antes de su aplicación en menores.

FINLANDIA.- La diputada finlandesa Päivi Räsänen, exministra del Interior y líder del Partido Demócrata Cristiano de Finlandia, ha sido declarada culpable por el Tribunal Supremo de su país en un caso que ha generado un amplio debate internacional sobre la libertad de expresión y la libertad religiosa.


La sentencia, dictada el 26 de marzo de 2026, concluyó con una votación dividida de 3 a 2, declarando a la parlamentaria culpable del delito de "incitación al odio" por la publicación de un panfleto religioso escrito en 2004, en el que expresaba su opinión sobre la ética sexual y el matrimonio desde una perspectiva cristiana.

El tribunal consideró que el contenido del documento incluía expresiones que podían interpretarse como ofensivas para las personas con orientación homosexual. En consecuencia, se le impuso una multa de aproximadamente 1.800 euros.

Cabe destacar que la parlamentaria había sido absuelta previamente en instancias judiciales inferiores, lo que convierte esta decisión en un fallo definitivo a nivel nacional, tras varios años de procedimiento judicial.

Asimismo, el tribunal absolvió a Räsänen de otros cargos relacionados con publicaciones en redes sociales, incluido un mensaje en el que citaba la Biblia, al considerar que estos no alcanzaban el umbral penal requerido.

Tras conocer el fallo, la legisladora manifestó su desacuerdo con la decisión, afirmando que seguirá defendiendo su derecho a expresar sus convicciones religiosas y que evaluará la posibilidad de recurrir ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Este caso ha reavivado el debate en Europa e internacionalmente sobre los límites entre la libertad de expresión, la libertad religiosa y las leyes contra la libertad de expresión consideradas discriminatorias.