LIMA.- La reciente difusión de imágenes de Roberto Sánchez participando en reuniones de oración con grupos evangélicos ha generado interrogantes entre muchos ciudadanos que valoran la coherencia entre la fe que profesan y las posturas que defienden en la vida pública.
Más allá de los gestos religiosos, cabe recordar que los votantes tienen el derecho y el deber de examinar la trayectoria política de quienes aspiran a gobernar el país. Para muchos sectores cristianos y provida, es particularmente relevante conocer la posición de los candidatos en temas como la familia, el matrimonio y la defensa de la vida.
En ese contexto, diversos ciudadanos han manifestado su preocupación por las posturas que Roberto Sánchez ha mantenido respecto al reconocimiento legal de las uniones entre personas del mismo sexo. Consideran que estas posturas son incompatibles con la concepción de matrimonio y familia que millones de peruanos sostienen desde sus convicciones religiosas y culturales.
La participación en actos de oración merece respeto. Sin embargo, la fe no puede utilizarse como un simple recurso de campaña ni como un mecanismo para evitar el debate sobre las propuestas y la trayectoria de un candidato. Los votantes merecen transparencia y coherencia.
Perú necesita ciudadanos informados que evalúen a sus candidatos no solo por sus palabras o fotografías, sino también por las decisiones, iniciativas y posturas que han defendido a lo largo de su trayectoria política. Al final, son los hechos los que permiten conocer con claridad los valores que realmente representa cada candidato.





