ESTADOS UNIDOS.- Un nuevo episodio ha reavivado el debate nacional e internacional sobre el matrimonio y la familia en Estados Unidos. Un juez estatal de Texas, con sede en la ciudad de Waco, presentó una demanda federal solicitando a los tribunales que reconsideren y, en última instancia, anulen el histórico caso Obergefell vs. Hodges (2015), mediante el cual la Corte Suprema de Estados Unidos legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo en todo el país.
El magistrado, quien hace años se negó a celebrar matrimonios entre parejas del mismo sexo alegando objeción de conciencia y sinceras convicciones religiosas, ahora sostiene que la decisión de la Corte Suprema fue inconstitucional, imponiendo una redefinición del matrimonio sin una base explícita en la Constitución estadounidense y sin respetar la autonomía legislativa de los estados.
Cuestionando el activismo judicial. Según el contenido de la demanda, el fallo Obergefell vs. Hodges habría representado un claro ejemplo de activismo judicial, al crear un supuesto "derecho constitucional" que no fue aprobado por el Congreso ni ratificado mediante procesos democráticos estatales.
El juez argumenta que la Corte Suprema se extralimitó en sus facultades, sustituyendo el debate legislativo y social por una imposición judicial de alcance nacional. El recurso legal también señala que el matrimonio, históricamente regulado por los estados, fue redefinido sin considerar la tradición legal, cultural y moral que durante siglos lo ha entendido como la unión entre un hombre y una mujer, orientada a la formación de la familia y el bien común.
Libertad religiosa y objeción de conciencia. Uno de los ejes centrales del caso es la libertad religiosa, un derecho fundamental protegido por la Constitución de los Estados Unidos. El juez sostiene que ha sido objeto de sanciones y amonestaciones disciplinarias por mantenerse fiel a sus creencias, lo que, según su defensa, constituye una violación de su libertad de conciencia y expresión religiosa.
En este contexto, la Corte Suprema de Texas modificó recientemente el Código de Conducta Judicial para reconocer que la negativa de un juez a celebrar matrimonios por motivos religiosos no constituye necesariamente una falta disciplinaria, lo que ha fortalecido el argumento legal de la magistrada y ha dado nuevo impulso a su demanda federal.
Posible impacto a nivel nacional Aunque el proceso se encuentra en una etapa inicial, analistas legales coinciden en que este caso podría convertirse en un vehículo legal estratégico para que sectores conservadores vuelvan a llevar el tema del matrimonio igualitario ante la Corte Suprema de Estados Unidos, en un escenario similar al que llevó a la reversión del precedente del aborto con el fallo Dobbs v. Jackson en 2022. De prosperar, la revisión de Obergefell v. Hodges podría devolver a los estados la facultad de definir legalmente el matrimonio, reabriendo un debate que muchos consideraban cerrado, pero que sigue generando profundas divisiones políticas, sociales y culturales.
Repercusiones internacionales Este nuevo desafío legal es seguido con atención fuera de Estados Unidos, especialmente en Latinoamérica y Europa, donde diversos movimientos ciudadanos y organizaciones provida y profamilia observan el caso como un referente clave en la defensa del matrimonio natural, la familia y la soberanía legislativa frente a decisiones judiciales supranacionales. El caso confirma que el debate sobre el matrimonio y la familia no ha terminado, y que sigue siendo uno de los temas más sensibles y determinantes en la agenda política y cultural del siglo XXI.
Fuente: The Texas Tribune.


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